lunes, septiembre 26, 2005

Despedida entre "ratas".


Ciclismo en Curicó, una prueba superada. Miré al pelotón con melancolía, a los corredores extraordinarios, como quedaron peleándose entre ellos, culpándose eternamente de codazos, empujones, escupitajos y patadas... menos mal, todo quedó atrás.
¿Por qué termina todo de esta manera?, ¿que pasó?, ¿cómo pudo un deportista caer tan bajo?, ¿qué pasó con los ideales deportivos?, antiguamente a los deportistas nos llamaban gladiadores, porque éramos capaces de hacer vibrar a los espectadores con la pasión que puede provocar un simple juego.
Luego nos llamaron atletas, en honor a la dedicación y rigurosidad del tipo que se esfuerza al máximo en carrera y es capaz de planificar su alimentación y entrenamiento.
Hoy, el ciclista curicano, que ha tocado fondo, ni si quiera merece que se le llame rata, pues ha abandonado la vergüenza y la credibilidad.
El ciclista curicano es desleal, tramposo, ordinario, irrespetuoso, inexcrupuloso, agresivo, y su falta de honestidad lo ha llevado a ser un tipo pedestre y decadente.
El modelo de campeonato no ayuda mucho tampoco, ya que beneficia al tipo que trabaja bajo la ley del mínimo esfuerzo, al tramposo y esto no hace más que demostrar cuan bajo puede caer el deporte más bello del planeta.
Cuando ya nada se puede hacer, y uno se da cuenta de que la bola va rápida e incontrolablemente cuesta abajo, es el momento de retirarse.
Marginarse y ver que si no se toman serias medidas, esto puede seguir tomando el ritmo de la más y torpe de la decadencia deportiva.
Es una pena, pero no voy a avalar esto. Tampoco lo voy a tolerar.
Simplemente anuncio públicamente mi retirada de las competición en carreteras curicanas, no quiero estar ahí para ver como la falta de seriedad termina matando lo que costó forjar durante mucho tiempo. Disfruten la decadencia mientras puedan gozarla, y cuando se planteen seriamente hacer algo al respecto, avísenme porque voy a ser el primero en estar allí, con un montón de propuestas y con todas las ganas de ayudar y eliminar al maldito lumpen del que se ha rodeado este bello deporte.
Hoy fue mi ultima carrera en Curicó.