viernes, octubre 14, 2005

Todo Curicó salvó a Lucho Morales


Tengo la certeza de que fue así. Porque lo viví.
Los corredores respondían en monosílabos onomatopéyicos, desconsolados. Los ojos lloraban irritados por la acumulación de sal, producto de la deshidratación de la transpiración.
La famosa vuelta de los 3 días Curicó fue lo que todos esperaban... un infierno. Carreras bajo un sol asesino, que sólo ayudaba a deshidratar a los deportistas que ya no podían más. Se abre el obituario.

Etapa 1, circuíto Molina, 100 km


Caía una suave brisa, que alegraba al casi centenar de corredores que motivadísimos llegaron de todo Chile para correr la segunda versión de la vuelta de los 3 días, Curicó. En teoría, el recorrido no era complicado, no había cuestas duras, y era muy propicio para una llegada en grupo. La apuesta de la escapada era absurda y fuera de lugar en un terreno como este.
Eso, era en condiciones normales, porque la "brisa suave", se transformó en viento en contra subiendo el falso plano precordillerano. Desde el primer momento empezaron los ataques, los corredores preparaban abanicos, hubo cortes, fugas, pinchazos... Esta etapa fue un calvario. Era sólo el principio.
42 kph de velocidad media, ataques prácticamente en cada kilómetro, todos estaban desesperados por ganar.
Hasta que al final de la etapa, una fuga tonta y preconcebida dio lugar al podio final. Resultado, podio, y 33 segunditos de hueco con el pelotón para Lucho Morales y Sergio Guillie.
Muy atrás, y al más puro estilo Tour de France, llegaban los corredores reventados por el calor y la velocidad.

Etapa 2, contrarreloj individual, Romeral, 18 km

Era uno de los momentos claves para ganar la vuelta, lo tenían más que claro los corredores de Codelco. Y no defraudaron, metieron a mucha gente en las primeras posiciones. Resultado final, Sergio Guillie gana, descuenta un par de segundillos y queda como líder, a la espera de lo que pase en la tarde en la etapa en línea de Sagrada Familia.

Etapa 3, Sagrada Familia - Villa Prat, 104 km

Hasta esta etapa hubo gente ilusionada, porque después de ella, nadie quedó con ganas de subirse a una bicicleta a disputar la etapa más dura. Una etapa que en el papel no debió haber complicado mucho, pero los cambios de ritmo y los frecuentes pinchazos hicieron recordar en cada segundo al fantasma del abandono. Fue una etapa crudísima y cruel. Vi a gente llorar mientras pedaleaba, desesperada por poder mantenerse en el grupo y no seguir perdiendo tontos segundos.
Resultado, una fuga tonta de un par de segundos hizo que se perdieran los puntos importantes de embalaje, y Sergio Guillie se queda con la tricota de Líder de la prueba.

Etapa 4, Romeral-"El Infierno" (La Unión), 104 km

Ya nadie tenía ganas de seguir corriendo, el hecho de pensar en subir 3 veces hasta La Unión, hacía un eco muy estresante en el cansancio acumulado. Fue por eso que muchos ni siquiera se tomaron la molestia de levantarse esa mañana. Los corredores que hace 2 días estaban muy motivados y sonrientes, hoy estaban demacrados e incapaces de reír.
Sabían lo que les esperaba. Por otro lado, Curicó y Codelco, los dos equipos con favoritos, sabíamos que iban a sacar las garras. Y así fue... y desde el primer klómetro. Luego empezaron a caer los abandonos, de gente que ya sencillamente no podía más.
La guerra entre Curicó y Codelco empezó a ser cada vez más cruel, y empezaron a caer, caricaturescamente los heridos y muertos de guerra. La cantidad de ataques y contraataques fue impresionante, nadie pudo decir que fue una carrera fácil, de los que estuvieron ahí, porque el volante chico sencillamente no se ocupó.

Resultado: la mitad del pelotón abandonó, y Luis Morales, a punta de bonificaciones en embalajes logró remontar los segundos que perdió en la contrarreloj.

¿Qué más?, ah, no olvide saludar a sus corredores amigos, porque un año de recuperación todavía puede ser poco